La felicidad es un concepto que ha ido cobrando más relevancia en los últimos tiempos. La búsqueda incansable por experimentar y vivir en un estado de plenitud llevó al desarrollo de lo que hoy se conoce como la Psicología Positiva, la ciencia de la felicidad.

Tal Ben-Shahar, profesor y escritor especializado en Psicología Positiva y liderazgo, sostiene que la felicidad es la combinación entre el sentido y el placer. El profesor quiere decir que si estoy en el trabajo y le encuentro el sentido y el propósito a mis actividades, y además disfruto de lo que hago, entonces seré feliz. Ben-Shahar aclara que el éxito no nos traerá la felicidad, sino que es a la inversa.

Ben Shahar argumenta que la felicidad no se trata de estar contentos todo el tiempo. Paradójicamente, el hecho de aceptar la infelicidad es una de las cosas más importantes que podemos hacer para ser más felices. También explica que, si bien biológicamente algunas personas tienden a ser más felices que otras, hay pruebas de que ciertas actitudes y elecciones que cada uno realiza en el día a día nos llevan a sentirnos  más o menos felices.

La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice, y lo que uno siente coinciden en armonía”.
Mahatma Gandhi

Otro de los conceptos claves para entender y conseguir la felicidad proviene del estudio de la inteligencia emocional.

Travis Bradberry, coautor de “Emotional Intelligence 2.0” especifica que la inteligencia emocional es la habilidad de entender las emociones propias y ajenas, y el accionar que se genera como consecuencia de ese entendimiento.

Para Bradberry, la inteligencia emocional y la felicidad están íntimamente conectadas. Las personas que son emocionalmente inteligentes tienden a ser más felices porque son modeladores de sus emociones. Ellos entienden qué es lo que están sintiendo y el porqué, y eso los convierte en personas más proclives a resolver sus problemas y entender a los demás.

Broadberry explica que hay muchas cosas que podemos hacer para incrementar la inteligencia emocional, una de las más significativas es controlar el stress. Desde una perspectiva psicológica, el impacto del stress en nuestro organismo puede ser severamente dramático, ocasionándonos alta presión cardíaca, disminución del funcionamiento de nuestro sistema digestivo, ansiedad, insomnio, irritabilidad, y muchos otros síntomas que impactan de manera negativa en nuestra salud.

Por suerte, gracias a la incorporación de hábitos saludables como el ejercicio, una buena alimentación, y el aprendizaje de técnicas como el mindfulness, la meditación, y el yoga, entre otras, es posible ayudarnos a ser más felices. Esta comprobado que el estado de felicidad trae consigo algunos beneficios entre los que podemos destacar:  el aumento de la calidad de vida, de la productividad, la creatividad, el compromiso, el trabajo en equipo, y la innovación.

Siempre estaremos expuestos a situaciones externas que afectarán nuestro estado de ánimo, pero dependerá exclusivamente de nosotros la actitud que adoptemos para encararlos, eligiendo resguardar nuestra salud, nuestra calidad de vida, y al fin de cuentas, nuestra felicidad.

Write a comment:
*

Your email address will not be published.